Grabar a un vecino

El trabajo final es igual en los dos niveles: elegís a alguien de tu barrio que no sea familiar ni amigo, lo grabás veinte minutos, lo desgrabás y editás un audio de ocho. El kiosquero, la señora que cuida la plaza, el que arregla bicicletas. Gente que nunca dio una entrevista.

  1. Semana 4

    Elegir y pedir permiso

    Le contás qué es y para qué. Si dice que sí, firma el consentimiento del taller, que tiene tres casillas: grabar, pasar en la escucha abierta, publicar. Puede marcar solo la primera.

  2. Semana 5

    Retirar la grabadora

    Hay seis y se prestan una semana.

  3. Semana 5 o 6

    Grabar

    En su lugar, no en el tuyo. Veinte minutos se sienten eternos las primeras veces y se hacen cortos después.

  4. Semana 6 o 7

    Desgrabar

    A mano o con un programa, pero corregido por vos, escuchando. Calculá cuatro horas por cada veinte minutos de audio: es la parte más aburrida y la que más enseña, porque ahí oís todas las preguntas que no hiciste.

  5. Última semana

    Editar a ocho minutos

    Con Joaquín, en la sala, sin cambiar el sentido de nada de lo que dijo.

Grabadora de mano con protector de viento de peluche sobre una mesa

Lo técnico, en una hoja

  • Grabadora a 30 centímetros de la boca del entrevistado, no de la tuya.
  • Nivel de entrada con picos cerca de −12 dB; si toca el rojo, bajalo y no lo toques más.
  • Afuera, siempre con el peluche antiviento. Con más de 60 km/h, adentro: ni el peluche alcanza.
  • Heladera, radio y televisor apagados, si te dejan.
  • Grabá 30 segundos de «silencio» del lugar antes de empezar. Para editar después, sirve.

Joaquín Arce, sonido y edición

La escucha abierta

El sábado 12 de diciembre a las 18:00, en la sala de Batini 450, pasamos los audios de los vecinos que firmaron la segunda casilla. La entrada es libre y los entrevistados vienen invitados: suele haber más vecinos que alumnos. Dura una hora y media, con mate y lo que traiga cada uno.

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